LA CORTE DE LOS ILUSOS, José Manuel Ortiz Soto

0


JOSÉ MANUEL ORTIZ SOTO, La corte de los ilusos, Lagarta Azul, Ciudad de México, 2018, 58 páginas.

**********
Las ilustraciones de Minerva Cervantes Ponce acompañan a algunos de los textos que conforman esta nueva entrega de microficción de Ortiz Soto.
**********
ONIRONAUTA

   Cada noche elije qué soñar: Rojo. Sol. Mar. Dragón..., repite hasta quedarse dormido. Al rato es un marinero holandés que naufraga en las costas del Japón. Por su destreza en el arte de la guerra, el señor feudal lo nombra samurái. Pero pronto se descubre el fraude: robó su identidad de un best seller, y el Shogun le ordena practicar seppuku. Y ahí está el marinero occidental de rodillas, la punta de la daga contra el abdomen desnudo, implorando el sonido del maldito despertador que, como sospecha, olvidó programar anoche.

UNA MANZANA EN LA NEVERA, Sandra Sánchez

1


SANDRA SÁNCHEZ, Una manzana en la nevera, Pi Ediciones, Grado, 2017.

**********
PERRA VIDA

No es miedo a que la Vida me muerda,
es miedo a que me muerda
y yo no sangre.

DICCIONARIO DE NUEVA YORK, Alfonso Armada

0


ALFONSO ARMADA, Diccionario de Nueva York, Península, Barcelona, 2017, 416 páginas.

**********
Armada en Una ciudad a la que en realidad no quisiera volver, pero a la que sin duda volveré (pp. XI-XIX), señala que este libro es el apéndice de «un ambicioso, desmesurado, ensayo (o algo así) titulado Nueva York, el deseo y la quimera». Disfrute el lector de este magnífico preámbulo.
**********



CIENTO DOS MINUTOS

Fue el tiempo que tardaron las dos torres que parecían indestructibles en desplomarse. Según los últimos recuentos, 2.752 almas perecieron. En cien días de matanzas en Ruanda las milicias hutus, los interbamwe (que matan juntos), los que ante la tesitura de morir mataron, exterminaron a por lo menos ochocientos mil compatriotas. Jamás pensé cuando dije a Manhattan que las guerras que había dejado en África me iban a perseguir hasta esta orilla. Los ciento dos minutos han cambiado el mundo y sus ecos y consecuencias no no han dejado de resonar. Tal vez por eso ha llegado el momento de regresar a Ruanda. Y de aprender de una vez por todas cuál es la capital e Nigeria.

***

ÉXITO / FRACASO

Lo que repiten sin cesar todos los anuncios de la ciudad de Nueva York, incluso los semáforos cuando no queda ningún coche en las avenidas, y eso es lo que quiere decir en realidad WALK/DON'T WALK, todo el tiempo, todo el día, toda la noche, aunque son ya historia: ahora han sido sustituidos por siluetas: una mano roja, de alto; un hombre blanco, caminando, alfabeto internacional de signos. Después de haber despedazado con sus propias palabras a la alta sociedad neoyorquina en uno de los libros más divertidos y crueles jamás escritos, Truman Capote echa así el cierre a sus Plegarías atendidas: «Aunque el sacerdote y la asesina seguían en su mesa cuchicheando y dando sorbitos, las salas del restaurante se habían vaciado, y M. Soulé se había retirado. Sólo quedaban las chicas del guardarropa y unos pocos camareros que sacudían las servilletas impacientemente. Los mozos volvían a poner las mesas y arreglaban las flores para los visitantes nocturnos. Se respiraba una atmósfera de agotamiento lujoso, como una rosa marchita que se deshojara, mientras afuera sólo aguardaba el fracasado atardecer de Nueva York».

***
UÑAS

En Manhattan hay casi tantas uñerías como bares en Madrid, y son casi siempre coreanas solicitas y misteriosas, profundas como el agua de un estanque, las que se encargan de masajear, limar, pintar y barnizar. Como las hermanas que observó Ray Loriga. La pasión de las manhattanitas por las uñas es interclasista, aunque la longitud y el acabado, el color y los motivos pictóricos darían para una nueva prospección sobre la sociedad de clases y sus atributos. «El salón de uñas de madame Huong, situado en la esquina de la 73 y Columbus, era apenas uno más de los miles de salones de manicura y pedicura que habían proliferado en Manhattan en la última década, tantos que era raro no ver uno al lado de cada Starbucks y, teniendo en cuenta que hay un Starbucks en cada esquina, estamos hablando de muchos salones de manicura y pedicura. Todos muy parecidos, ni muy grandes ni muy pequeños, abiertos a la calle con grandes lunas de cristal y decorados con absurdos frescos. Lo único que diferenciaba el salón de madame Huong eran aquellas dos gemelas coreanas, Zen Lee y Zen Zen, artistas, en palabras de la propia Laura, de otro planeta», escribe Loriga en El hombre que inventó Manhattan.

CUENTOS Y LEYENDAS DE LAS MATEMÁTICAS, Vicente Muñoz Puelles

0


VICENTE MUÑOZ PUELLES, Cuentos y leyendas de las matemáticas, Anaya, Madrid, 2017, 126 páginas.

**********
Vicente Muñoz Puelles ofrece en esta antología variaciones de Kipling, Scubiger y aportaciones propias para que el neolector advierta que las matemáticas explican «los colores del amanecer o la estructura cerebral».
**********


LA CUADRATURA DEL CÍRCULO

   Edward Johnston Goodwin era un hombre de 60 años, alto y con bigote. Tenía fama de excéntrico, pero sus pacientes lo consideraban un buen médico. Pasaba consulta en el condado de Posey, una comunidad tranquila situada al sudoeste de Indiana.
   Un buen día de 1888, Goodwin proclamó que había encontrado un método para cuadrar el círculo. En su modelo, el cociente entre el diámetro y la circunferencia equivalía a cinco cuartos dividido entre cuatro. Echando cuentas, pi era 3,2, y no, como Arquímedes había pretendido dos mil años antes, 3,14.
   Extrañado de que su cálculo no llamara la atención universal, Goodwin dejó pasar el tiempo hasta que, en 1896, decidió que su supuesto descubrimiento era un regalo para su patria. Se dirigió a la Asamblea General de Indiana y les presentó un proyecto de ley anunciando, como contribución gratuita a la educación del estado, una «nueva verdad matemática».
   Asombrosamente, el proyecto pasó a trámite. Durante uno de los debates, el representante que defendía la propuesta argumentó:
   —El caso es muy sencillo. Si aprobamos este proyecto de ley que establece un valor de pi nuevo y correcto, el autor ofrece al estado de Indiana sin coste alguno el uso de su descubrimiento y su publicación gratuita en los libros de texto de nuestras escuelas, mientras que todos los demás tendrán que pagarle derechos de autor por las aplicaciones de su cuadratura del círculo.
   Asombrosamente, la «nueva verdad matemática» fue aprobada por unanimidad. Goodwin, que había patentado su método en Estados Unidos y en siete países europeos, incluida España, estaba exultante. 
   «Mi descubrimiento revolucionará las matemáticas. Todos los astrónomos y matemáticos estaban equivocados», declaró con altivez en una entrevista con un diario local.
   El proyecto de ley sobre la cuadratura del círculo solo necesitaba la aprobación de la otra cámara de la Asamblea, la del Senado.
   Por suerte, el matemático Clarence Abiathar Waldo, jefe del departamento de Matemáticas de la Universidad de Purdue, se enteró del asunto y decidió intervenir. Aquella misma tarde habló con los senadores, para explicarles que la propuesta de ley de Goodwin era una locura. Días después, el Indianapolis News publicó el relato de la sesión; «La propuesta para legalizar una fórmula a fin de cuadrar el círculo se puso sobre la mesa y hubo burlas. Los senadores hicieron retruécanos, la ridiculizaron y se rieron de ella. La diversión duró media hora». El proyecto se aparcó de forma indefinida. 
   Goodwin falleció en 1902. El diario local New Harmony News publicó un obituario bajo el titular Adiós al hombre que quería beneficiar al mundo. El autor se preguntaba si Goodwin, con su numero pi particular, estaba midiendo la superficie de los cielos.

MÍNIMOS DELEITES, Dina Grijalva

0


DINA GRIJALVA, Mínimos deleites, La Tinta del Silencio, Ciudad de México, 2017, 96 páginas.

**********

LIBRO INCONCLUSO

   Planea su primer libro con emoción, elige el título después de pensar, armar, escribir, pronunciar infinidad de frases; al imaginar la portada con letras fluorescentes: “Cómo planear su suicidio y salir vivo del intento” la felicidad lo hace saltar por la ventana.
   Vivía en un décimo piso.

AVENTURAS E INVENCIONES DEL PROFESOR SOUTO, José María Merino

0


JOSÉ MARÍA MERINO, Aventuras e invenciones del profesor Souto, Páginas de Espuma, Madrid, 2017, 336 páginas.
**********
Esta antología reúne las ficciones que giran alrededor de Eduardo Souto, quien, en palabras de la responsable de la edición, Ángeles Encinar, es un "personaje quijotesco, forjado desde su origen en la dicotomía cordura-locura", que, "con el paso de los años, ha dejado de ser un un usurpador para convertirse, con nombre propio, en el alter ego de su creador".

**********
EL TEMA DEL CUENTO

   Al oír la sirena de la ambulancia, descubrió el argumento definitivo del cuento cuya idea lo tenía obsesionado: resultaba que el personaje era él mismo, y comprendió que ya conocía el final.

FLORES DE INVIERNO, Pilar Roselló

0


PILAR ROSELLÓ, Flores de inviernoLibros Canto y Cuento, 2017, 108 páginas.

**********
Cae una estrella
en el fondo del río.
Y yo la busco.