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TODOS PARECÍAN SOÑAR, Ángel Bonomini

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ÁNGEL BONOMINI, Todos parecían soñar, Pre-Textos, Valencia,  2017, 694 páginas.

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En el Prólogo (pp. 15-26) a estos Cuentos completos, (Los novicios de Lerna, Libro de los casos, Los lentos elefantes de Milán, Cuentos de amor, Historias secretas, y Más allá del puente),  Eduardo Berti afirma: «El libro de los casos maravilla por sus  matices y diversidad de estrategias».
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LOS REGRESOS DE LEPARC

   La primera vez que nació Gastón Leparc describió con su vida una suave parábola de coherencia. No fue caritativo ni egoísta. No amó la verdad ni la mentira. No fue traidor, pero no amó la lealtad. Ni valiente ni cobarde, esquivó los peligros. Así en todo, mostró un equilibrado desinterés por los extremos del ánimo.
   La segunda vez que nació se le impuso el nombre de Gastón Parcel y repitió su estilo.
   Volvió a nacer bajo el nombre de Gastón Precal. Obstinado en su conducta cultivó ese equilibrio aparencial que le valió otro nacimiento, esta vez con el nombre de Gastón Capler. Y reiteró su comportamiento.
   Sigue en el mundo, naufragado en las aguas de la vida, pero flota como asido al timón de un barco hundido, un timón inútil, inútil como no sea para volver a salvarlo.

LIBRO DE LOS CASOS, Ángel Bonomini

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ÁNGEL BONOMINI, Libro de los casos, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1975, 108 páginas.

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LOS AMANTES EJEMPLARES

   Tanto se amaban que los ojos celestes de la amada frieron obscureciéndose, y los ojos pardos del amante tomaron lentamente el color del cielo.
   Poco a poco la piel de la mujer fue conteniéndolo, y ella adquirió el pelo del hombre. Después el cambio se produjo en las manos, luego en la voz. Hasta que, por último, cada uno se convirtió en el ser que amaba.
   Y cuando ya no eran ellos sino sus cambios de uno en el otro, él advirtió —tan sólo él y con su nuevo oído— que la voz de la amada ocultaba escamas oprobiosas. Y ella notó que la sombra del hombre tenía costras y lacras que sólo podían verse con sus ojos actuales.
   Entonces, el amor se les borró como un papel delgado tomado de repente por las llamas.