Mostrando entradas con la etiqueta ISABEL MELLADO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ISABEL MELLADO. Mostrar todas las entradas

VIBRATO, Isabel Mellado

0


ISABEL MELLADO, Vibrato, Alfaguara, Madrid, 2018, 320 páginas.

**********
CLÍNICA DEL CARMEN 

   Me encantaban esas clínicas de desintoxicación donde lo visitábamos. Ya las conocíamos casi todas. A él le gustaba una en especial adonde iban sus poetas amigos, pero esa solía estar repleta. 
   Mi padre subyugaba a las enfermeras con iniciativa y carisma. Una vez pasada la peor fase del síndrome de abstinencia, jardineaba de buen ánimo, organizaba talleres y sellaba amistades. Reinaban allí la rutina y la lógica. Así cada noche tendría lugar en el mismo sitio y a la misma hora. Comprendí a mi padre y sus recaídas, ahí daban ganas de regresar. 
   Con picardía y linda voz de hueso, saludó mi padre a una enfermera y nos comentó luego: 
   —Las mucosas son quizá lo mejor de nosotros, no lo olviden. 
   Cruzábamos el jardín de la clínica. Se agachó y abrió un tarro grande de leche Nido. Estaba repleto de caracoles recolectados y alimentados por él con entrega. Después de una tarde distendida, regresábamos a casa, mi hermano Raúl y yo, la canasta llena de Pepsis que mi padre atesoraba pensando en nosotros durante la semana y con mermelada de moras del jardín. 
   A la semana siguiente fuimos a visitarlo y nos dijeron que no estaba: se había fugado de la clínica. No era la primera vez. Buscamos en el jardín el tarro de caracoles, queríamos llevarlos con nosotros a casa, pero alguien los había cocinado. 
   Adelgazó mucho. Cuando lo volvimos a ver, su mirada también era huesuda. 

EL PERRO QUE COMÍA SILENCIO, Isabel Mellado

2


ISABEL MELLADO, El perro que comía silencio, Páginas de Espuma, Madrid, 2011, 127 páginas.
**********
La violinista Isabel Mellado secuencia su libro, a modo de concierto, en tres movimientos: Mi propia muerte, La música y el resto y Huesos. En las dos primeras, junto a relatos cortos los microrrelatos. La tercera, Huesos, alberga lo que la autora denomina "aforismos, haikus, greguerías".

**********
REBAJAS

Fui a comprarme un abrazo en las rebajas, pero no tenían mi talla. Solo había uno rosado y tupido que me quedaba ancho. La vendedora trató de persuadirme para que lo comprara, argumentando que era calentito y muy práctico, porque me permitía llevar mucho sentimiento puesto. Además, por la compra de uno me regalaban un apretón de manos u otras partes del cuerpo. Sonaba tentador, pero debía pensarlo. Entre tanto fui a otro mostrador a oler las sensaciones de la temporada otoño-invierno que este año son de tendencia claramente bucólica derrotista, con un deje de minimalismo bélico. Ojalá me alcance el dinero para alguna mala intención, un par de sospechas y al menos una corazonada.

**********
[HUESOS]


Todo tiempo pasado fue presente.
**********
El musgo le ronronea a la piedra.
**********
El placer es un instante que no implica tiempo.
**********
La lluvia es agua tartamudeando.
**********
Recuerdos son instantes que dan para más de una vez.
**********
Dios cuelga la lluvia del cielo para que se seque.