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DIÁLOGOS DE CORTESANAS SEGUIDO DE MANUAL DE URBANIDAD PARA JOVENCITAS, Pierre Louÿs

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PIERRE LOUŸS, Diálogos de cortesanas, Dilema, Madrid, 2006, 150 páginas.

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   —Entra, entra, querida. Y desnúdate, por favor. —Tú también, querida. —Oh. Yo no llevo más que una bata, mira, estoy en cueros. Pero ya está, ¿ves...?. -Oh, qué costurero más suave; deja, deja que lo bese, que lo mire...

DIÁLOGOS DE CORTESANAS SEGUIDO DE MANUAL DE URBANIDAD PARA JOVENCITAS, Pierre Louÿs

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PIERRE LOUŸS, Diálogos de cortesanas seguido de Manual de urbanidad para jovencitas, Tusquets, Barcelona, 1979, 170 páginas. Traducción de Paula Brines.

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EN EL MUSEO


   No se suba a los zócalos de las estatuas antiguas para utilizar sus órganos viriles. No se debe tocar los objetos expuestos; ni con la mano, ni con el culo.
   No dibuje bucles negros en el pubis de las Venus desnudas. Si el artista representa a la diosa sin pelos es porque Venus se afeitaba el coño.
   No pregunte al vigilante de la sala por qué Hermafrodita tiene cojones y tetas. Es una pregunta que no es de su competencia.

[De Manual de urbanidad para jovencitas]

DIÁLOGOS DE CORTESANAS. MANUAL DE URBANIDAD PARA JOVENCITAS, Pierre Louÿs

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PIERRE LOUŸS, Diálogos de cortesanas. Manual de urbanidad para jovencitas, Valdemar, Madrid, 2005, 192 páginas. Traducción de Elena Fernández. Ilustraciones de Alonso Santiago.
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LA PERFECTA DONCELLA

   —Señora, soy la doncella de la que le han hablado.
   —¡Ah!...— ¿Tiene referencias?
   —Las tengo de mis primeras colocaciones; pero la Señora tendrá a bien comprender que para adquirir mis pequeñas habilidades estuve desde entonces en una casa donde no se dan papeles.
   —¿Está cerrada la puerta?
   —No tema... Además hablo muy bajo... Ya me han contado los gustos de la Señora. Estoy al corriente del servicio... Y, con lo guapa que es la Señora, puede estar segura de que para mí será un placer.
   —¿No tiene usted amante?
   —¡Oh, Señora!
   —¿Ni amiga?
   —Eso es otra cosa.
   —Entonces tendría que dejarla. ¿Lo sabe?
   —Sí, Señora. Y vivir en el piso, es lo que me han dicho. Y ser amable todas las noches hasta las tres de la mañana... El señor acaba de salir. Si la Señora quiere aprovecharlo para tener una muestra de mis habilidades, me quitaré el sombrero.

[De Diálogos de cortesanas]