AFORISMOS, Georg Christoph Lichtenberg

0


GEORG CHRISTOPH LICHTENBERG, Aforismos, Edhasa, Barcelona, 1990, 326 páginas. Edición de Juan del Solar.
**********
Ordenado en bloques cronológicos, este volumen ofrecen una selección de la amplia producción aforística del físico alemán. El mismo editor, en su Introducción (pp. 7-13), reconoce lo desorientador de un título que se ha mantenido desde la primera edición crítica del siglo XX: en sus cuadernos, "ese sorprendente cajón de sastre", los pensamientos de carácter más aforístico conviven con anécdotas, citas, greguerías, sueños, y otras formas de literatura encapsulada.

**********

Los relojes de arena no sólo recuerdan la veloz huida del tiempo, sino también el polvo en el que alguna vez nos convertiremos.
 ***
Estoy convencido de que todo empezará a ir bien el día en que la historia cierre sus libros, pero, ¿quién podrá tomarme a mal el que también yo haga gruñir a veces mi contrabajo en este concierto? 
 ***
Con la cinta que debía atar sus corazones han estrangulado su paz. 
 ***
Del primer poeta del mundo al fabricante de versos.
 ***
Le expresaron un agradecimiento muy ardiente, algo quemado.
 ***
Ningún invento le ha costado menos trabajo al hombre que el del Cielo. 
***
La gente que nunca tiene tiempo es la que menos cosas hace.
***
De qué sirven todas las salidas del Sol si no nos levantamos.

POR FAVOR SEA BREVE, Clara Obligado

0


Por favor, sea breve. Antología de microrrelatos, Páginas de espuma, Madrid, 2009, 256 páginas. Edición de Clara Obligado.
**********

En Prólogo Bonsái (pp. 9-10), Clara Obligado agradece a las microformas la "rebelión contra la literatuta convencional": "Estas inflamaciones de lo breve son asalto poético, efecto instantáneo, golpe al mentón". Complementa el tomo una bibliografía. Los relatos, por sugerencia de Hipólito G. Navarro, se adelgazan: es éste un libro menguante.

**********
ODIO

Quiero entenebrecer la alegría de alguien.
Quiero turbar la paz del que esté tranquilo.
Quiero deslizarme calladamente en lo tuyo para que no tengas sosiego; justamente como el parásito ha tenido el acierto de localizarse en tu cerebro y que te congestionará uno de estos días, sin anuncio ni remordimiento.


PABLO PALACIO

EL OYENTE INFINITO, Ramón Andrés

0


RAMÓN ANDRÉS, El oyente infinito, DVD, Barcelona, 2007, 270 páginas.

**********
Subtitulado El oyente infinito. Reflexiones y sentencias sobre música (De Nietzsche a nuestros días), "es en realidad una especie de cuaderno, de azaroso orden, en el que se han anotado las inquietudes y certidumbres expresadas por su protagonistas". Ramón Andrés recopila en catorce bloques temáticos (De música; El origen; Tiempo; Inmaterial materia: el sonido; El ser y la disolución; Emoción, “Affetto”; La forma audible; Orfeo, confinado a poeta: música y palabra; La voz, el oído, el ojo; La filosofía escuchada; Arte, artes, música; J.S.Bach; … Y otros compositores; y Componer, interpretar) las reflexiones de una nómina de sesenta autores, bien referenciadas en En el anaquel (pp. 257-269).

**********
La música es la oración del no creyente o del no practicante. [G. Steiner]
***
La otra voz, la que el silencio nos deja oír, se llama música. [V.Jankélévitch]
***
¿Qué utilidad tiene la música? Puede considerarse, sin duda, una forma de comunicación entre las personas; sin embargo, no sabemos qué comunica. [A. Storr]
***
La música debe, con toda humildad, intentar producir un placer, y en esta limitación tal vez resida una gran belleza. [C. Debussy]
***
La música, lengua del mundo entero, se diferencia en dialectos. [C. Levi-Strauss]
***
La música es tiempo sonoro. [E.M.L Cioran]
***
La música sólo respira en el oxígeno del silencio. [V.Jankélévitch]
***
Después del silencio, aquello que más se aproxima a la expresión de lo inefable es la música.  [A. Huxley]

ANDY WATSON, CONTADOR DE HISTORIAS, Marcial Fernández

0


MARCIAL FERNÁNDEZ, Andy Watson, contador de historias, Ficticia, México, 2005, 144 páginas.
**********

En Dizque prólogo (pp.9-11) José de la Colina, además de señalar a Marcial Fernández como instigador de la Biblioteca de Cuento "Anís del Mono", propone al lector un decálogo del escritor de minicuentos. Vaya el décimo: "Dios, si existiera, sería un cuento corto... aunque eterno".


**********
NINFOMANÍA

Siempre sucedía: noche tras noche, en un bar, en una calle o en un sitio cualquiera encontraba a su príncipe azul. Sin embargo, también siempre, luego de hacerle el amor, al romperse el hechizo, el encanto, el príncipe se convertía en sapo.

PALABRAS EN LA NIEVE [UN FILANDÓN], Juan Pedro Aparicio, Luis Mateo Díez & José Maria Merino

0


JUAN PEDRO APARICIO, LUIS MATEO DÍEZ & JOSÉ MARÍA MERINO, Palabras en la nieve [Un filandón], Rey Lear, Madrid, 2007, 128 páginas.
**********
Sabino Ordás en el Prólogo (pp. 13-18) presenta, atinadamente, el "filandón" (de filum: "reuniones nocturnas en que las mujeres hilaban, mientras los asistentes contaban historias") como un feliz antecedente de las veladas literarias.

*****
CARTA SIN RESPUESTA

Una amiga había comentado ante el espejo: “Nadie me llama guapa, así que yo me lo digo muchas veces a mí misma para animarme”. A Sofía, que nunca había recibido una carta de amor, se le ocurrió enviarse una, escrita por ella misma, pero firmada por un inventado Roberto Sastre que vivía en Villalba. Para más verismo, tomó el tren de cercanías y echó la carta en un buzón de esa localidad. Y de esa manera recibió muchas cartas, casi una a la semana. Había que ver con qué ilusión abría el sobre y leía las dos o tres cuartillas manuscritas, con una letra recta, firme, que no se doblegaba a derecha ni a izquierda.
A veces, Roberto y ella tenían discusiones y hasta pequeños enfados, como pasa con todas las parejas de enamorados. Roberto se empeñaba en que fueran a Marbella una semana y ella le ponía excusas, por más que lo estuviera deseando. Le decía que no estaba segura de que compartir habitación durante siete días fuese una buena idea. Procuraba no obstante ser muy suave y persuasiva porque no quería perderle ni que se enfadara, pero Roberto tenía que comprender que llevaban muy poco tiempo de relaciones como para convivir así una semana.
En esas estaban cuando la última carta de Roberto no llegó. Esperó una semana, diez días, un mes, reclamó a Correos pero definitivamente la carta no llegó. Se sintió muy ofendida por el silencio. “¿Qué se habrá creído este?” –le llegó a decir a una amiga.
Y nunca más le volvió a escribir, que ella no se iba a rebajar.

JUAN PEDRO APARICIO

*****
LA MOSCA

Bajo la luz del flexo la mosca se quedó quieta.
Alargué con cuidado el dedo índice de la mano derecha.
Poco antes de aplastarla se oyó un grito, después el golpe del cuerpo que caía.
En seguida llamaron a la puerta de mi habitación.
—La he matado—dijo mi vecino.
—Yo también—musité para mí sin comprenderle.

LUIS MATEO DÍEZ

*****
AGUJERO NEGRO

El hombre pasea por la playa solitaria y encuentra, depositada en la orilla por las olas, una botella de cristal negro, con una señal muy extraña impresa en su tapón. Mientras lo desenrosca, el hombre piensa en sus lecturas de niño: el genio cautivo, los mensajes de náufragos. Abierta, la botella inicia una violentísima inhalación que aspira todo lo que la rodea, el hombre, la playa, las montañas, los pueblos, el mar, los veleros, las islas, el cielo, las nubes, el planeta, el sistema solar, la Vía Láctea, las galaxias. En pocos instantes, el universo entero ha quedado encerrado dentro de la botella. El movimiento ha sido tan brusco que se me ha caído la pluma de la mano y han quedado descolocados todos mis papeles. Recupero la pluma, ordeno los folios, empiezo a escribir otra vez la historia del hombre que pasea por la playa solitaria.

JOSÉ MARÍA MERINO

CINCUENTA HAIKUS, Issa Kobayashi

0


ISSA KOBAYASHI, Cincuenta haikus, Hiperión, Madrid, 1986, 96 páginas. Traducción de Ricardo de la Fuente y Shinjiro Hirosaki. Introducción y notas de Ricardo de la Fuente.

**********

La Introducción (pp. 5-15) recoge algunas claves de la vida de Issa y su relación con el haiku, además de reflejar brevemente la repercusión de esta forma poética en Occidente y los criterios seguidos para su traducción. El medio centenar de haikus se presentan en bloques correspondientes a las cuatro estaciones, con el poema original transcrito en rômaji y, en ocasiones, acompañados por detalladas notas a pie de página que facilitan su interpretación.

**********

Oboro oboro
fumeba mizu nari
mayoimichi

Penumbra primaveral.
Pisar agua es
camino equivocado.

LOS HERMANOS MENORES DE LOS PIGMEOS, Agustín Monsreal

0



AGUSTÍN MONSREAL, Los hermanos menores de los pigmeos, Ficticia, México, 2004, 256 páginas.

**********
ENTRE FANTASMAS
Me da igual: tú tampoco existes.
***
EL LAGO DICE A NARCISO
Yo soy lo mejor que te ha ocurrido.
***
SEGUNDO AMOR
Creí que contigo corregiría mi primer error.
***
SEPARACIÓN DE ENERGÍAS
Antes de irme, tengo que recoger todas las miradas que he puesto en ti.
***
MUJER FATAL
Sólo me miró; sólo eso. Fervorosamente, comprendí que estaba atrapado.
***
PALABRA DE PROFETA
La cuestión es saber elegir a las musas, porque también las hay de mala calidad.
***
SABOR AMARGO
Hay días en que, aun antes de pisar el suelo, ya me siento una moneda en el aire.
***
DEL AMOR Y COSAS ASÍ
Todas las mujeres son una bomba de reloj a largo plazo que estalla antes de tiempo.
***
SUEÑO ROTO
Con razón nuestras vidas nunca se encontraron: los dos íbamos en sentido contrario.
***
EL SENDERO DE SEDA
Cada día, uno se aleja más de lo que fue. Cada día se acerca más a lo que ya no será.
***
ALMANAQUE
El último día de la vida es también el primer día de la muerte. De ahí en adelante la cuenta es infinita.
***
MATAR A LA SERPIENTE
No, al paraíso no se vuelve. Más bien es al revés. En alguna oportunidad conoce uno
el paraíso, y adonde regresa es a lo cotidiano, a lo de siempre.