LYDIA DAVIS, Ni quiero ni puedo, Eterna cadencia, Buenos Aires, 2014, 320 páginas.
**********
EL PELO DEL PERRO
El perro no está más. Lo extrañamos. Cuando suena el timbre, nadie ladra. Cuando volvemos tarde, no hay nadie esperándonos. Todavía encontramos sus pelos blancos aquí y allí por toda la casa y en nuestra ropa. Los recogemos. Deberíamos tirarlos. Pero es lo único que nos queda de él. No los tiramos. Tenemos una esperanza loca: si recogemos suficientes, vamos a poder armar el perro otra vez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario