ESTELA PORTA, El lado de los tarcos, Universidad Nacional de Tucumán, San Miguel de Tucumán, 2014.
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INMIGRANTES I
Llegó con su cargamento de ilusiones y de miedos. Con sus manos fuertes. Una voluntad que nadó un océano. Y se enamoró de esta tierra negra. Andar y desandar los surcos. Las semillas cayendo de los dedos. El sol dibujaba pentagramas en su piel y él cantó el himno a los primeros brotes. Tantas lunas velaron su desvelo. Don Manolo, el gallego, murió de pena cuando la primera carrada de limones partió para el mercado.
NÉLIDA CAÑAS,
Breve cielo, Universidad Nacional de Tucumán, San Miguel de Tucumán, 2010.
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EL LECTOR
La carta había llegado en medio de la
noche. Llovía. Cuando comenzó a leer las letras aguadas desaparecieron
delante de sus ojos como riachos tristes: Leer era una tarea imposible.
No obstante persistía. Levantaba la lámpara a la altura de los ojos y
seguía el trayecto de las letras por aquel riacho tratando de alcanzar sentido. La tarea era ardua. Una sílaba y luego otra hasta lograr
una palabra. Una sola palabra en el espacio infinito de la frase. A
veces sentía que no podía seguir: sus ojos estaban demasiado cansados o
algo en él se apagaba. Sin embargo no podía rendirse. Levantó la
lámpara otra vez y siguió el trayecto de una aguada, que lo dejó en una
orilla improbable. Llena de insólitas bifurcaciones. Tampoco pudo esta
vez dar con la frase completa. Cerró los ojos y se dejó estar en
silencio. Después mejoró la luz de la lámpara, acomodó la manta sobre
sus hombros y retomó la lectura por la primera letra. Una letra pequeña,
casi inasible, arrastrada por una aguada gris que se volvía casi
blanca. Metódica Julia amaba dibujar su casa cuarto por cuarto. Cada
cuarto con su ventana al jardín y su puerta al otro cuarto. Terminada la
tarea cerraba todos y descansaba. Aquel día olvidó para siempre dónde
había guardado la llave.
ANA MARÍA MOPTY DE KIORCHEFF, Con ojos y alas, Universidad Nacional de Tucumán, San Miguel de Tucumán, 2001, 92 páginas.
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SUEÑO
Cada noche fabrico, como puedo, un ala azul y le preparo un viaje al lugar que más desee. Le exijo a su regreso: alegrías de otras tierras, brisa del río y un canto para mi otra mitad sin alas.
ANA MARÍA MOPTY DE KIORCHEFF, Mañana piensa en mí, Universidad Nacional de Tucumán, Tucumán, 2012, 120 páginas.
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GENERACIONES
Todo se da en serie, dice el encargado, tras acomodar distintos talles de ropa recién llegada. Por la puerta pasa una mujer, conduciendo pesadamente a su madre de ablandado cuerpo. Al lado, la hija pequeña, lleva con liviandad en brazos a su muñeca de trapo.