Mostrando entradas con la etiqueta SANTORAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SANTORAL. Mostrar todas las entradas

COMPOSTELA ICONOGRÁFICA, Jack Mircala

1


 
JACK MIRCALA, Compostela iconográfica, El Patito Editorial, Santiago de Compostela, 2012, 60 páginas.

**********
 Para componer este santoral compostelano el genial Mircala confiesa haber creado "maquetas realizadas en volumen [...] confeccionadas con cartulinas de colores, papeles Canson para dibujo al pastel, y una variedad de cartulinas cromadas e irisadas". El resultado final fue fotografiado. Completa el libro un encarte desplagable: el Plano realizado para la Exposición Compostela Iconográfica. 
**********

SANTA RITA DE CASIA
FESTIVIDAD 22 DE MAYO



HISTORIA

Santa de Umbría que vivió en el siglo xv. Durante toda su vida quiso ser religiosa, pero sus padres le buscaron un marido con el que tuvo dos hijos gemelos. A la muerte de su familia, se retiró al convento de las agustinas de Casia, que la recibieron con reticencias por haber estado casada, pero gracias a su esfuerzo y entrega fue aceptada en la comunidad. Un día, mientras oraba ante un crucifijo, pidió a Cristo que la hiciera partícipe de sus padecimientos, y una espina se desprendió de la corona del Redentor y se le clavó en la frente produciéndole una herida que nunca cicatrizó. El día de su muerte, en 1457, en pleno invierno, pidió una rosa; milagrosamente, había florecido una en su jardín.


ICONOGRAFÍA
 Una espina de la corona de Cristo clavada en su frente, un crucifijo y una rosa. Viste el hábito negro de la orden de las agustinas.


CULTO 
Patrona de los casos desesperados por el milagro de la rosa florecida en invierno.

DICCIONARIO DE MILAGROS, José María Eça de Queiroz

0


JOSÉ MARÍA EÇA DE QUEIROZ, Diccionario de milagros, Rey Lear, Madrid, 2011, 200 páginas.
**********
¡Milagro, milagro! Presentación de una obra enigmática (pp. 11-15) es el ocurrente título elegido por Juan Lázaro para la descripción de este "diccionario de milagros inconcluso" (sólo contiene las dos primeras letras del abecedario) paradójicamente escrito por un escritor anticlerical de estética realista.
**********


   El espíritu de Apolinar se apareció a San Romualdo (907-1027 d. C.). Romualdo asistió a un duelo en el que su padre hirió de muerte a su contrincante; quedó de tal manera horrorizado que hizo promesa de retirarse del mundo durante cuarenta días e ir de penitencia al Monasterio de San Apolinar, en Rabean. Expirado ese tiempo, se disponía a dejar el convento cuando uno de los monjes, con quien le unía profunda amistad, intentó convencerlo de que entrase en la comunidad; pero Romualdo no quiso dar oídos a tal propuesta.
   —¿Qué dirías si el propio san Apolinar te insistiera? le preguntó.
   —En ese caso me sentiría obligado a obedecer.
   —Pues vela esta noche conmigo en la iglesia.
   Romualdo accedió al deseo del fraile; y no sólo aquella noche, sino también a la noche siguiente, con el cantar del gallo, se les apareció Apolinar rodeado de una vivísima luz, tras lo cual Romualdo decidió retirarse inmediatamente del siglo y consagrarse para siempre al servicio de Dios. Bollandus, Acta Sanctorum, feb., vol. II.