SANTIAGO GIL,
Equipaje de mano,
Anroart, Las Palmas de Gran Canaria, 2006, 126 páginas.
**********
No vale irse de casa cuando ya esté en ruinas. Lo heroico es partir a la busca cuando se puede perder todo en el intento.
***
Uno nunca deja de estar presente en aquellos lugares en los que fue realmente feliz.
***
Son las tristezas del alma las que oscurecen la tarde. Las nubes siempre terminan pasando.
***
Morir es desaparecer para siempre o aparecer en cualquier otra parte sin la conciencia de haber desaparecido.
***
Ya el calamar se defendía con la tinta mucho tiempo antes que nosotros.
**********
Cojea porque intenta engañar al tiempo en cada paso.
***
Cuando llegue el momento sólo conservarás en tu memoria esta imagen de la roca encendida por el último sol de la tarde.
***
Gregorio Samsa se despertó con una resaca espantosa y prefirió seguir durmiendo antes que abrir los ojos y encontrarse desmejorado. En la última resaca se había sentido como una cucaracha y lo había pasado fatal.
***
No creas que eres el único héroe en esta historia; también los peces han aprendido latín para salvar su pellejo. Si te sumerges en el mar los escucharás declinando quedamente las burbujas del tiempo.
***
Se escondía de todo el mundo cerrando sus propios ojos cuando lo mirabas. Él sabe que es en la mirada del otro en donde uno siempre se juzga sin piedad.