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JAIKULATORIAS, Raúl Vacas

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RAÚL VACASJaikulatorias. 33 haikusEdiciones De Vacas y Castaño, Salamanca, 2008, 44 páginas.

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La particular comicidad de estas páginas, implícita desde el mismo título, también es puesta en relieve por Isabel Castaño en su "Pórtico": «Este libro contiene en su interior una película de Súper 8 que el autor proyecta sobre el muro de la iglesia, tras acomodarnos al aire libre en la plaza del pueblo. No hay palomitas, pero es posible que caiga un chupito de los frailes.»

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puesta de sol
la sotana del cura
se ve a lo lejos

HOJAS, Raúl Vacas

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RAÚL VACAS, Hojas, Ediciones De Vacas y Castaño, Salamanca, 2009, 44 páginas.

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Raúl Vacas consigue, con su ingenio y elegancia habituales, hacer gravitar estos 34 haikus alrededor de las acepciones de la palabra hoja.
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marcas de típex
en la hoja de servicios 
del catedrático

FLOR DE TODO LO QUE QUEDA, Ramón Gómez de la Serna

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RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA, Flor de todo lo que queda, Edelvives, Zaragoza, 2012, 128 páginas. Selección: Raúl Vacas e Isabel Castaño. Ilustraciones: Pablo Amargo.

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La cosedora de sábanas cazó un oso blanco con su máquina de coser
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La máquina de coser es el aparato cinematográfico de las sábanas blancas.
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Todas las sábanas que guarda la luna son sábanas de hilo.
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En los carretes de hilo hay unos cuantos maíces de película íntima.
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Es bonito ese gesto con que la mujer que enhebra la aguja le retuerce el bigote al hilo.

AL FONDO A LA DERECHA, Raúl Vacas

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RAÚL VACAS, Al fondo a la derecha, Caja Duero, Salamanca, 2005, 112 páginas.

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PARAGUAS

Me he comprado un paraguas del color del cielo para albergar todas tus lágrimas. Sólo así tu tristeza más reciente también será mía, y tu dolor ocupará mi sombra.
Puede que aquel paraguas que inventó la forma de calmar los rayos en los días grises no reconozca hoy el tacto de la lluvia y tiemble como un hongo en el olvido.
Puede que un día los nimbos o los cúmulos se nieguen a escurrir todas sus manchas de agua y acaben por secarse con el sol, igual que los lagartos.
Pero el paraguas siempre guardará en silencio la memoria de la lluvia y acogerá en su piel, a un tiempo perfumada y húmeda, las luces de otros rayos: los del sol.
Me gustan los paraguas, pero en casa; colgados del armario, en la cocina, encima del bidé o debajo de la cama pero nunca en la calle. ¿Por qué rayos la gente se pone tan nerviosa y echa a correr cuando llueve un poco? ¿Son tal vez de azúcar? ¿Por qué cuando caen tres gotas toda la gente se ata a su paraguas?
Odio a los que no saben dónde acaba su paraguas; a los que te clavan el mango o la varilla en los riñones, que te lo escurren en los morros, que se echan a volar cuando no pueden con el viento y lo disparan y lo zarandean como tulipanes negros.
Odio a los transeúntes que no vieron nunca a Mary Poppins, que piensan que el paraguas sólo sirve para huir del agua, que en días de tormenta se amotinan en los soportales, que dejan sus paraguas en las papeleras y no se atreven nunca a desplegarlo en casa.
Creo que a las personas se las conoce por sus paraguas: negros para las viudas y los caballeros -quizá más resistentes al humor del agua-, estampados para las solteras, de plástico para los niños, lisos para las universitarias, rojos para los cirujanos, blancos para los curas, verdes para la Guardia Civil, de rayas para los presos, sin tela para los optimistas y de Ágata Ruiz de la Prada para el resto.
Hay paraguas que se abren como flores de invierno, paraguas que se abren como paracaídas, paraguas que se abren por sorpresa, paraguas que no se abren, paraguas para vivos, paraguas para muertos.
Hoy me he comprado un paraguas del color del cielo para albergar tus lágrimas y salir a la calle y decir como Bossa cualquier día: "Bajo la lluvia despliego un mapamundi".

ESTO Y ESO, Raúl Vacas

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RAÚL VACAS, Esto y ESO, Edelvives, Zaragoza, 2010, 144 páginas.

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A Raúl Vacas se le han de agradecer sus logrados intentos de acercamiento de la poesía a nuevos lectores. Cultivador del haiku y el microrrelato en ediciones de difícil acceso, no  desaprovecha las oportunidades para incluir en libros de mejor difusión algunas de sus piezas. En Esto y ESO hay lugar para unos cuantos microrrelatos y otros tantos haikus. El haiku elegido procede de la serie titulada "Fotolog (Álbum de fotos)".


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error del lápiz
la goma desdibuja
cada p l br

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PUNTUACIÓN

El accidente fue terrible. La caja de cambios se bloqueó y el coche quedó en punto muerto cuando estaba a punto de rebasar la curva.
El conductor del coche siniestrado perdió cinco puntos, la visibilidad era su punto débil. La Guardia Civil repasó punto por punto los hechos y trató de conciliar los diferentes puntos de vista en el atestado. Al pasajero que iba junto al conductor le tuvieron que dar treinta puntos en una ceja. La sangre salpicó su chaqueta de tejido de punto. El acompañante que ocupaba el asiento trasero fue el peor parado, hasta el punto de que entró en coma.