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AFORISMOS, Gibran Kahlil Gibran

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GIBRAN KAHLIL GIBRAN, Aforismos, Renacimiento, Sevilla, 2014, 172 páginas.

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Lo obvio es aquello que no se ve hasta que alguien lo expresa de manera sencilla.
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Todos buscamos la cima de la montaña sagrada; pero ¿no sería más corto nuestro camino si consideráramos el pasado como mapa y no como guía?
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Es una lástima que los cambistas no puedan ser buenos jardineros.
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Si solo puedes ver lo que la luz revela y oír lo que el sonido anuncia, entonces, verdaderamente, ni ves ni oyes.
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Lo que anhelamos y no podemos alcanzar es más querido que aquello que ya hemos alcanzado.
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Si me hubiera llenado con todo lo que sabes, ¿qué espacio me quedaría para todo lo que no sabes?
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Una exageración es una verdad que ha perdido los estribos.
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Eres una persona que perdona de verdad cuando perdonas a asesinos que nunca derraman sangre, a ladrones que nunca roban y a mentirosos que no dicen falsedades.
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El silencio del envidioso hace demasiado ruido.

EL LOCO / EL VAGABUNDO, Khalil Gibran

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KHALIL GIBRAN, El loco / El vagabundo, Edicomunicación, Barcelona, 1995, 128 páginas.

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Este volumen recoge dos de las colecciones de cuentos, poemas y parábolas escritas por Gibran, un escritor que, según destaca Francesc-Lluís Cardona en su prólogo, causó un impacto extraordinario "en las generaciones de intelectuales hispanoamericanos y españoles de las primeras décadas de siglo", por la "profundidad de su pensamiento y su enfoque místico de la vida en general".

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EL ASTRÓNOMO

   A la sombra del templo mi amigo y yo vimos a un ciego, sentado allí, solitario.
   —Mira —dijo mi amigo—: ese es el hombre más sabio de nuestra tierra.
   Me separé de mi amigo y me acerqué al ciego. Lo saludé. Y conversamos.
   Poco después le dije:
   —Perdona mi pregunta: ¿desde cuándo eres ciego? 
   —Desde que nací —fue su respuesta.
   —¿Y qué sendero de sabiduría sigues? —le dije entonces. 
   —Soy astrónomo —me contestó el ciego. 
   —Luego, se llevó la mano a su pecho, y dijo: —Sí; observo todos estos soles, y estas lunas, y estas estrellas.