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INTRALIMINAL, José Luis Moreno-Ruiz

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JOSÉ LUIS MORENO-RUIZ, Intraliminal, La Palma, Madrid, 1994, 240 páginas.

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Subtitulado (ejercicios exudatorios para virofóbicas) contiene microrrelatos y textos narrativos que acaban en una cita de la que pueden ser paráfrasis o proyección. En suma: el universo envolvente y personal que tanto complace a los lectores de Moreno-Ruiz.
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SPORTMAN

   Hiere la luz del día el cristal de mi mesa de trabajo. Los pedacitos de ceniza de cigarrillos que hay en el cristal echan un partido de fútbol. Pero como lo hacen muy mal, vierto el café con leche sobre ellos. No paso el trapo, sin embargo. Que se jodan con el campo embarrado.

ÁNGELES EN MIS COJONES, José Luis Moreno Ruiz

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JOSÉ LUIS MORENO RUIZ, Ángeles en mis cojones, Moreno Ávila, Madrid, 1989, 237 páginas.

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   Un gallego, propietario de un restaurante gallego sito en Madrid, intentó amaestrar a un pulpo, para que grácilmente moviera sus rabas al son de la gaita. Para estimular al pulpo, el gallego, mientras tocaba la gaita, rociaba con la mano libre al animal. Lo rociaba de vinagreta. El pulpo no hacía progresos en el aprendizaje de la danza. Y de tan rociado como estaba, acabó macerado en vida, tierno y sabroso de aspecto. Cuando al fin decidió el gallego matarlo y servirlo en su local, empezó el pulpo a danzar por muñeiras. Indultado por su propietario, buen danzante ya el pulpo, se hizo famosísimo. Tanto que, al cabo de un tiempo, pasó a engrosar las filas de los Coros y Danzas de la Sección Femenina del Glorioso Movimiento Nacional. De ahí ese esparrancarse —mimetismo emocionado— con fétido aroma pulposo y podrido que tenían las mujeres falangistas y danzarinas. El pulpo, buen alumno, aprendió a no cambiarse de bragas, esa condición indispensable que ya hizo de la Reina Isabel la Católica embrujo de marea baja mariscadora en los páramos de las muy nobles y muy fieles tierras de Castilla y de León.